Omega-3 en el embarazo

SISTEMA INMUNOLÓGICO

El consumo diario de una dosis alta de omega-3 EPA y DHA durante el tercer trimestre del embarazo puede reducir el riesgo de resuello o asma persistente e
infecciones del tracto respiratorio inferir del bebé. 6

El consumo regular de pescado y aceite de pescado en la infancia puede disminuir el riesgo de alergias en la adolescencia. 8

El consumo postnatal de aceite de pescado está asociado con una disminución de la sensibilización alimentaria y alergias alimentarias en infantes y puede proporcionar una estrategia de intervención para la prevención de alergias. 13

CEREBRO

La ingesta materna de DHA contribuye al desarrollo normal del feto y del lactante. 1
Los DHA contribuyen al mantenimiento de la función cerebral normal. 1

Estudios indican que los niveles de EPA y DHA pueden desempeñar un papel en el autismo y el TDAH. 2,3,4,5.

OJOS Y VISIÓN

Estudios han demostrado la importancia de los DHA para el desarrollo visual de los infantes. los DHA son particularmente importantes para el desarrollo
temprano y la función a largo plazo de la vía visual. 11,12

PARTO

Estudios indican que la ingesta de aceite de pescado durante el embarazo se asocia con un menor riesgo de parto prematuro. 14,15

* Declaración autorizada for el EFSA. No exceda mas de 5g por día.

Otros estudios han demostrado:

La suplementación con Omega-3 puede ofrecer una opción de tratamiento segura para niños con Trastorno de Coordinación del Desarrollo (DCD), una condición asociada con dificultades en el aprendizaje, el comportamiento y el ajuste psicosocial.

La suplementación con aceite de pescado durante el embarazo puede modificar las respuestas inmunes neonatales y los resultados clínicos en lactantes con alto riesgo de atopia.

Una mayor proporción de ácidos grasos omega-3 y omega-6 de cadena muy larga en los fosfolípidos plasmáticos a los 8 años se ha asociado con un riesgo reducido de enfermedad alérgica a los 16 años. 8

El consumo regular de pescado graso y omega-3 en la dieta en la infancia podría disminuir el riesgo de rinitis, especialmente rinitis no alérgica (NAR), entre las edades de 8 y 16 años. 9

 La EFSA considera que el DHA es un ácido graso condicionalmente esencial para los bebés, y ha establecido una ingesta aceptable de 100 mg por día para bebés y niños pequeños de 7 a 24 meses. 10, 17

Bibliografía.

  1. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA) (2014). Scientific Opinion on the Substantiation of a Health Claim Related to DHA and Contribution to Normal Brain Development Pursuant to Article 14 of Regulation (EC) No 1924/2006. EFSA Journal 12(10): 3840.
  2. Mazahery H, et al. (2017). Relationship between Long Chain n-3 Polyunsaturated Fatty Acids and Autism Spectrum Disorder: Systematic Review and Meta-Analysis of Case-Control and Randomized Controlled Trials (Review). Nutrients, 9: 155.
  3. Amminger GP, et al. (2007). Omega-3 Fatty Acids Supplementation in Children with Autism: A Double-blind Randomized, Placebo-controlled Pilot Study. Biol. Psychiatry, 61: 551.
  4. Richardson AJ and Montgomery P (2005). The Oxford-Durham Study: A Randomized, Controlled Trial of Dietary Supplementation with Fatty Acids in Children with Developmental Coordination Disorder. Pediatrics, 115: 1360.
  5. Bos DJ, et al. (2015). Reduced Symptoms of Inattention after Dietary Omega-3 Fatty Acid Supplementation in Boys with and without Attention Deficit/Hyperactivity Disorder. Neuropsychopharmacology, 40: 2298.
  6. Bisgaard H, et al. (2016). Fish Oil-Derived Fatty Acids in Pregnancy and Wheeze and Asthma in Offspring. The New England Journal of Medicine, 375: 2530.
  7. Dunstan JA, et al. (2003). Fish oil supplementation in pregnancy modifies neonatal allergen-specific immune responses and clinical outcomes in infants at high risk of atopy: A randomized, controlled trial. American Academy of Allergy, Asthma and Immunology, 112: 1178.
  8. Magnusson J, et al. (2017). Polyunsaturated fatty acids in plasma at 8 years and subsequent allergic disease. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 142: 510.
  9. Magnusson J, et al. (2015). Fish and polyunsaturated fat intake and development of allergic and nonallergic rhinitis. Journal of Allergy and Clinical Immunology, 136: 1247.
  10. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA) (2013). Scientific Opinion on Nutrient Requirements and Dietary Intakes of Infants and Young Children in the European Union. EFSA Journal 11(10): 3408.
  11.  J acques C, et al. (2011). Long-Term Effects of Prenatal Omega-3 Fatty Acid Intake on V isual Function in School-Age Children. The Journal of Pediatrics, 158: 83.
  12. Birch EE, et al. (2010). The DIAMOND (DHA Intake and Measurement Of Neural Development) Study: a double-marked, randomized controlled clinical trial of the maturation of infant visual acuity as a function of the dietary level of docosahexaenoic acid. American Society for Nutrition, 91: 848.
  13. Clausen M, et al. (2017). Fish Oil in infancy protects against food allergy in Iceland- Results from a birth cohort study. Allergy European Journal of Allergy and Clinical Immunology, 73: 1305.
  14. Leventakou V, et al. (2014). Fish intake during pregnancy, fetal growth, and gestational length in 19 European birth cohort studies. Am J Clin Nutr, 99: 506.
  15. Olsen SF, et al. (2018). Plasma Concentrations of Long Chain N-3 Fatty Acids in Early and Mid-Pregnancy and Risk of Early Prete rm Birth. EBioMedicine, 35: 325.
  16. Brantsceter AL, et al. (2017). Maternal intake of seafood and supplementary long chain n-3 poly-unsaturated fatty acids and preterm delivery. BMC Pregnancy and Childbirth, 17: 41.
  17. EFSA Panel on Dietetic Products, Nutrition and Allergies (NDA) (2010). Scientific Opinion on Dietary Reference Values for fats, including saturated fatty acids, poly unsaturated fatty acids, monounsaturated fatty acids, trans fatty acids, and cholesterol. EFSA Journal 8(3): 1461.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *