Omega-3 y la diabetes

La ingesta de Omega-3 mejora de forma evidente los niveles de triglicéridos, VLDL-colesterol y el estado inflamatorio de los pacientes con diabetes.

Otra de las preguntas comunes de quienes desean encontrar los beneficios del aceite de pescado, es saber si los diabéticos pueden consumir aceite natural con omega-3.

Cómo ya hemos hablado en muchas otras publicaciones, el Omega-3 de aceite de pescado, es un complemento que contiene ácidos grasos (grasas buenas), que mejoran las funciones metabólicas y pueden reducir los niveles de azúcar en la sangre.

Diversos estudios reconocen los beneficios que aporta el Omega-3 a los diabéticos, y aunque sigue siendo un dilema sobre sus aportes exactos, los beneficios son en verdad muchos y cada día más personas lo consumen.

Según estudios publicados por el Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, el Omega 3 es un suplemento muy recomendado para los pacientes con diabetes. Puede consumirse directamente en cápsulas, en aceite o por medio de los alimentos.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes es una enfermedad crónica (de larga duración) que afecta la forma en que el cuerpo convierte los alimentos en energía. Es un conjunto de trastornos en el metabolismo y se caracteriza por un aumento (hiperglicemia) o una disminución (hipoglicemia) de niveles de glucosa en la sangre, como resultado de defectos en la secreción de insulina; este defecto puede ser por destrucción de origen autoinmunitario de las células pancreáticas que la segregan (Diabetes tipo 1) o por una progresiva resistencia a la insulina (Diabetes tipo 2). Puede leer más sobre la diabetes aquí.

La diabetes es uno de los principales problemas de salud mundial debido a su elevada prevalencia. En 2010 se estimó que el 6,4 %, de la población mundial adulta (285 millones de personas) presentaban esta enfermedad, cifra que se prevé que aumente en 2030 hasta un 7,7 % (439 millones de personas). La Diabetes Mellitus tipo 2 (DM2) supone el 90% de todos los casos de diabetes y esto se debe al incremento de los casos de obesidad y sobrepeso en los últimos años en los países desarrollados.

Efectos del omega-3 en la diabetes

Los diabéticos se benefician de la reducción de peso, del ejercicio y de medidas dietéticas como la disminución de grasa total y su sustitución por grasas mono y poliinsaturadas como los Omega 3.

El déficit en insulina provoca trastornos en el metabolismo, produciéndose un aumento de los niveles circulantes de triglicéridos y un descenso en la concentración de HDL. La hiperglicemia causa daños en los nervios, ojos, riñones, corazón y vasos sanguíneos.

Los estudios relacionan el consumo del Omega-3 con una mejora significativa en la calidad de vida y la salud de los diabéticos. Aunque aún no existen estudios consistentes que indiquen que este cura la enfermedad, los beneficios en la salud de las personas diabéticas, es muy significativo. Veamos algunos efectos de consumir aceite de pescado:

Mejora de forma evidente los niveles de triglicéridos en la sangre, VLDL-colesterol (colesterol malo) y el estado inflamatorio de los pacientes con diabetes; aspectos muy importantes, ya que esta enfermedad está asociada con un aumento de grasas en sangre, incrementando así el riesgo cardiovascular, y con el hecho de que la inflamación se relaciona con la aparición de resistencia a insulina.

Esta enfermedad también se caracteriza por un aumento de la formación de los radicales libres (sustancias oxidantes) y, por tanto, una disminución de la capacidad antioxidante; en este sentido, muchos trabajos han demostrado que una ingesta moderada de aceite de pescado Omega-3 podría mejorar el estrés oxidativo de estos pacientes.

El aceite de pescado puede prevenir los síntomas de glucosa elevada en la sangre, y algunos expertos indican que puede prevenir accidentes cardiovasculares provocados por el exceso de grasa y la obstrucción de las arterias.

Al ser considerado como grasa buena, también ayuda a reducir la presión arterial, lo que puede también prevenir accidentes cerebrovasculares.

Por si fuera poco, también mejora el aspecto de la piel, pues contiene propiedades que retrasan el envejecimiento y evitan las arrugas, a nivel celular. De hecho, muchas personas aplican directamente el aceite de Omega-3 en su rostro como serum y en poco tiempo ven los resultados.

Otros efectos atribuibles

Aumentan la producción y secreción de leptina y adiponectina, que es una hormona con efectos beneficiosos sobre los procesos metabólicos. Procesos como la regulación de la glucosa en sangre.

Aumentan la actividad de las quinasas lo cual mejora la captación de glucosa.

Participan en la activación de receptores que producen aumento de la actividad de enzimas acil-CoA-oxidasa peroxisomal, carnitina-palmitoil-transferasa mitocondrial, proteínas desacoplantes de mitocondrias y lipasas lo cual disminuye la adiposidad y dislipemia, que mejora la captación de glucosa y sensibilidad a la insulina.

Acciones sobre la inhibición del sistema renina-angiotensina II, mejora la liberación del óxido nítrico, inhibición de receptores α-adrenergicos, disminución de la formación de tromboxano A y aumento de prostaglandina I3 lo cual produce modulación de la presión arterial.

Disminución de la activación de la NADPH-oxidasa y de la óxido-nítrico-sintasa endotelial lo cual produce disminución del estrés oxidativo.

Disminución de mediadores proinflamatorios (leucotrienos, prostaglandinas y citoquinas) e inflamatorios y fibróticos (interleuquinas) lo cual produce disminución de la inflamación.

Conclusión

El consumo de aceite de pescado, de omega 3, en pacientes con diabetes e hipertrigliceridemia, mejoraría los niveles de grasas al disminuir un 25-30 % los niveles de triglicéridos en sangre y aumentar la concentración de HDL-colesterol (colesterol bueno) un 1-3 %. También puede aumentar moderadamente el nivel sanguíneo de adiponectina y ayudan con el control de la glucosa y el metabolismo de las células grasas.

Si conoces personas con diabetes y quieres ayudarles a prevenir la enfermedad, lo mejor es ayudarles a mejorar sus hábitos y acudir con un profesional que los acompañe, pero el consumo de aceite de pescado puede favorecerles enormemente a las personas que conviven con la diabetes o que buscan prevenirla.

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